A lo largo de nuestras vidas, las personas estamos expuestas a diferentes situaciones traumáticas (divorcios, pérdidas de trabajo, enfermedades crónicas, muerte de un ser querido…).
La persona cuando se enfrenta a una situación adversa o traumática entra en una dinámica en la que los recursos personales y ambientales generan unos mecanismos de protección ante las mismas, pero…
¿Por qué algunas personas a pesar de vivir condiciones adversas, logran superar las dificultades, salir fortalecidas, seguir creciendo, mejorar su calidad de vida y sentirse felices?
La clave está en la adaptación positiva dentro del contexto de una adversidad significativa; la buena noticia de todo esto es que la resiliencia es una cualidad que se puede desarrollar.
En el siguiente post hablaremos de como promover la resiliencia y descubriremos las fortalezas y habilidades necesarias para ponerlo en práctica.
“Afrontamiento adecuado de las tareas del desarrollo típicas de una determinada etapa y cultura, a pesar de experiencias de significativa adversidad o trauma, consideradas circunstancias de riesgo al asociarse con una alta probabilidad de ajuste negativo”.
FACTORES DE LA RESILIENCIA.
-En primer lugar, para que se produzca la resiliencia, es necesaria la interacción tanto de factores de protección como de los de riesgo. Conocerlos y saber diferenciarlos es primordial para ser personas resilientes.
Nos referimos a factores de riesgo cuando hablamos de características o cualidades de una persona unida a una alta probabilidad de dañar su salud (daño biológico, psicológico y social).
Entre dichas características que denominaremos factores depresores, destacamos el aislamiento social, ventilación emocional incontrolada, rumiación de ideas, consumo de alcohol y otras sustancias, e inhibición de las actividades placenteras.
Por otro lado, el concepto de factor protector, se basaría en las potencialidades y recursos de la persona, los cuales transforman los daños y riesgos en factores de superación.
Las características protectoras principales las denominaremos factores potenciadores y distinguimos la realización de actividades placenteras, contacto con familia y amistades, contacto con la naturaleza, paseos al sol, práctica de deporte y ventilación emocional controlada.
PILARES DE LA RESILIENCIA.
-Una vez tenemos claro los factores que nos suponen un riesgo y cuales potencian la resiliencia, nos centraremos en las cualidades individuales. Diferentes estudios muestran la existencia de cualidades internas que poseen las personas “resilientes”. Dichas características las denominaremos “Los 7 pilares de la resiliencia”, siendo los siguientes:

Estos 7 pilares posteriormente se englobarían en 4 componentes, de forma que se especifica mejor las cualidades destacadas:
- Competencia social: habilidades sociales, autoestima, empatía, humor, flexibles y adaptables a los cambios, moralidad, creatividad y optimismo (habilidades prosociales).
- Resolución de problemas (iniciativa): Habilidad para no pensar en abstracto, siendo reflexivo y capaz de buscar soluciones alternativas.
- Autonomía (autodisciplina, independencia, locus de control interno): Sentido de la propia identidad y habilidad para poder actuar independientemente.
- Expectativas positivas de futuro: Autoeficacia, expectativas saludables, dirección hacia objetivos, sentido de la anticipación y de la coherencia, fe en un futuro mejor y capacidad de pensamiento crítico.
NIVELES PARA PROMOCIONAR LA RESILIENCIA.
Finalmente, para conseguir ser personas resilientes, siguiendo el modelo Grotberg (1995), se requiere la interacción de factores que provienen de 3 niveles diferentes para la promoción y generación de la resiliencia, estos son:
Yo tengo (apoyo social)
Yo puedo (habilidades)
Yo soy y estoy (fortaleza interna)
De cada uno de estos niveles, aparecen diferentes factores asociados que debemos tener en consideración:
- Yo tengo:
-Personas del entorno en quienes confío y que me quieren incondicionalmente.
-Personas que me ponen límites para que aprenda a evitar los peligros o problemas.
-Personas que me muestran por medio de su conducta, la manera correcta de proceder.
-Personas que quieren que aprenda a desenvolverme solo.
-Personas que me ayudan cuando estoy en peligro o necesito aprender.
- Yo soy:
-Una persona por la que otros sienten aprecio y cariño.
-Feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
-Respetuoso de mi mismo y del prójimo.
- Yo estoy:
-Dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
-Seguro de que todo saldrá bien.
- Yo puedo:
-Hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan.
-Buscar la manera de resolver los problemas.
-Controlarme cuando quiero hacer algo peligroso o que no está bien.
-Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito.
